Things of life!
August 18, 2008 at 3:45 pm | In Uncategorized | Leave a Comment
A veces me pregunto que hubiese pasado si hace 6 años hubiese tomado otra decisión, si me hubiese revelado y hubiese seguido mis instintos desde el principio, si me hubiese arriesgado y luchado por mi sueño desde el primer momento… Sin embargo, pensándolo a fondo me alegro de que las cosas hayan seguido el curso que han seguido. Creo que todo en esta vida sucede por alguna razón… Si eso hubiese ocurrido, ahora probablemente estaría en Santiago, o en Vigo quizás; y, sinceramente, me alegro de que eso no sea así. Entre otras cosas, porque actualmente, el nivel de preparación de las universidades gallegas no es ni por asomo equiparable al de la Universidad de Oviedo y, como siempre dije, mi objetivo era conseguir la mayor cantidad de conocimiento posible sobre lo que me gusta; y para eso, la Universidad de Oviedo está mucho mejor cualificada en todos los sentidos.
Por otra parte, esos tres primeros años me han dado la oportunidad de conocer a un montón de gente fantástica y de vivir experiencias inolvidables. También es cierto que he tenido malos momentos y me he topado con alguna mala persona que otra (aunque eso ha sido algo más propio de estos tres últimos años), pero incluso ellos me han sido de gran utilidad para evolucionar y madurar como persona y, sobre todo, para aprender a ser mucho más tolerante con todo tipo de persona que se tope en mi camino.
Y como soy así de idiota, al final toda esas malas personas me dan mucha pena; porque, por diferentes razones (mayoritariamente procedentes de sus problemas del pasado o de la falta de conocimiento sobre determinados temas), no han sabido actuar como lo que son, como personas. Porque las malas experiencias deberían ayudarnos a aprender a ser mejores personas con los demás y con nosotros mismos, y sin embargo, en la mayoría de los casos parece que causan justo el efecto contrario, triste pero cierto.
Pero a pesar de todo, a tod@s ell@s les guardo cierto aprecio y cariño, ya que al fin y al cabo, tod@s y cada un@ de ell@s han formado parte de mi vida, de mi historia… Además, la vida sóla siempre se encarga de poner las cosas en su sitio, y de algún modo creo que estas personas en algún momento madurarán (aunque a algun@s ya debían haberlo hecho hace mucho tiempo, pero más vale tarde que nunca). Porque a la larga, en esta vida recibimos lo que damos.
A veces creemos ser víctimas de enormes injusticias y, la realidad, es que, si nos autopsicoanalizamos nos damos cuenta de que en realidad, la vida nos ha devuelto todas esas malas acciones que hemos realizado. Y si aprendemos de ello, todo eso habrá servido de algo.
En algunos casos basta con un simple cambio de actitud para mejorar, en otros aprender a escuchar… En ocasiones, la gente no es capaz de mirar en su interior, ni de admitir sus errores, ni de saber pedir perdón… Es gente orgullosa y materialista que poco a poco va generando un halo a su alrededor que los va aislando. Poco a poco la gente se va alejando cada vez más, hasta que se han quedado solos. El problema es que cuando se den cuenta, ya será demasiado tarde para retroceder; demasiado tarde para rectificar. Y estos son los que más pena me dan. Es bastante triste no poder hacer nada por ayudarlos, entre otras cosas, porque ellos nunca se dejarán ayudar; y cuando se den cuenta, será ya demasiado tarde…
En mi caso…, quizás si me merecía todas las cosas malas que me han pasado a lo largo de los 3 últimos años. Porque mi actitud con la gente de mi entorno si había dejado mucho que desear durante mucho tiempo. La verdad es que he hecho muchas cosas mal, pero me siento orgullosa de haber sabido rectificar muchas otras.
Lo curioso, es que al mismo tiempo de que terribles sucesos empañaban mi felicidad, dos de mis mayores sueños de la infancia tardía (o temprana adolescencia, según quiera considerarse) empezaban a hacerse realidad:
* Por un lado, comenzaban mis estudios de biología (mi gran sueño desde que tenía 10-11 años). Mi sueño de ser bióloga comenzaba a cobrar vida.
* Por otro lado, comenzaban mis primeros contactos con el mundo del surf (algo que anhelaba desde que mis padres me llevaron por primera vez al Pantin Classic con 13 años).
Por lo tanto podría asegurar que en gran medida, la mayoría de mis tristezas han sido compensadas con grandes alegrías, salvo una excepción… Porque hay pérdidas que no hay nada en el mundo que sea capaz de compensarlas…, pérdidas que oscurecen tu vida para siempre…
Gente que desaparece de tu vida irremediablemente sin que nadie ni nada pueda hacer nada por evitarlo, para nunca más volver… y esas son las que más duelen.
Blog at WordPress.com. | Theme: Pool by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds.


