Temporal en Cedeira
January 28, 2009 at 2:02 pm | In Uncategorized | 1 CommentTags: cedeira, coruña, España, galicia, temporal, viento
Hoy dejo unas imágenes de los efectos que el temporal de este pasado fin de semana ejerció sobre Cedeira.
Realmente, es lamentable ver el estado en el que han quedado esos pobres árboles así como las pérdidas económicas acarreadas hacia diferentes sectores tales como la pesca, construcción, electricidad, alimentación y otros; debidas a los fuertes vientos, el estado del mar o incluso la falta de electricidad.
Sin embargo, he de decir que me sorprende que, aún a pesar de todo esto, sigamos siendo tan egoístas, egocéntricos e insolidarios. Me impactó mucho oír a alguien decir en la televisión que “así no se puede vivir”… tan sólo por la falta de electricidad… Porque entiendo que no puede ser en absoluto agradable vivir bajo la incertidumbre constante de saber lo que va a pasar o con el miedo de pensar que el tejado de tu casa puede salir volando de un momento a otro… Pero no poder vivir porque no haya luz un par de días… Qué mal acostumbrados nos tienen los lujos de la sociedad en la que vivimos, la verdad.
He de decir que una tormenta como esta en Cedeira es un hecho histórico y para nada habitual. Sin embargo, en otras zonas del mundo, se dan auténticas catástrofes climáticas continuamente o bien con efectos considerablemente más devastadores. No hay más que pensar en las grandes tormentas tropicales, los huracanes, los terremotos o inundaciones que dejan sin hogar y sin alimento a miles de familias en todo el mundo… Miles de personas que están incomunicadas, que no tienen un frigorífico, cuyas cosechas quedan destrozadas, en ocasiones con miles de muertos (¿o no nos acordamos del gran tsunami que asoló tierras indonesias no hace tanto?)… (Y todo esto hablando sólo de fenómenos naturales y sin tener en cuenta las guerras y conflictos causados por el hombre: véase el caso Palestina) ¿Cómo se puede decir que no se puede vivir por no tener electricidad tan sólo durante un par de días? ¿Es que no aprendemos nada de las desgracias que nos pasan? ¿Por qué no aprendemos a valorar de una vez lo que tenemos?
Es muy fácil preocuparse cuando los efectos recaen sobre nosotros y los que nos rodean, pero nadie se preocupa por el resto del mundo. Sin embargo, curiosamente siempre pretendemos que cuando algo malo nos pase a nosotros todos acudan en nuestra ayuda. Pero digo yo que… para recibir, ¿primero habrá que dar, no? Al menos eso sería lo justo…, creo yo. ¿Cómo podemos ser tan insolidarios? ¿Por qué siempre nos empeñamos en que el mundo gire exclusivamente a nuestro alrededor?
Por otra parte, es hora de darse cuenta de que la naturaleza es más fuerte que nosotros y que, al igual que ella nos ayuda a sobrevivir, también es la que más rápidamente nos puede destruír. Y cuanto más sigamos destruyéndola, más pronto sus efectos recaerán sobre nosotros. ¿No deberíamos empezar a plantearnos usar a la naturaleza en nuestro beneficio sin dañarla o destruírla? ¿No deberíamos aprender a vivir en simbiosis mutualista con el entorno que nos rodea? Porque ya está bien de seguir siendo unos parásitos… Porque al igual que todo organismo intenta deshacerse de los parásitos que se intentan aprovechar de ellos, a este ritmo, la naturaleza también se acabará deshaciendo de nosotros. Y sino, tiempo al tiempo.
P.S. Fotos cedidas por Maite López. Muchas gracias Maite por subirmelas al tuenti (y espero que no te moleste que las haya utilizado).
Realmente, es lamentable ver el estado en el que han quedado esos pobres árboles así como las pérdidas económicas acarreadas hacia diferentes sectores tales como la pesca, construcción, electricidad, alimentación y otros; debidas a los fuertes vientos, el estado del mar o incluso la falta de electricidad.
Sin embargo, he de decir que me sorprende que, aún a pesar de todo esto, sigamos siendo tan egoístas, egocéntricos e insolidarios. Me impactó mucho oír a alguien decir en la televisión que “así no se puede vivir”… tan sólo por la falta de electricidad… Porque entiendo que no puede ser en absoluto agradable vivir bajo la incertidumbre constante de saber lo que va a pasar o con el miedo de pensar que el tejado de tu casa puede salir volando de un momento a otro… Pero no poder vivir porque no haya luz un par de días… Qué mal acostumbrados nos tienen los lujos de la sociedad en la que vivimos, la verdad.
He de decir que una tormenta como esta en Cedeira es un hecho histórico y para nada habitual. Sin embargo, en otras zonas del mundo, se dan auténticas catástrofes climáticas continuamente o bien con efectos considerablemente más devastadores. No hay más que pensar en las grandes tormentas tropicales, los huracanes, los terremotos o inundaciones que dejan sin hogar y sin alimento a miles de familias en todo el mundo… Miles de personas que están incomunicadas, que no tienen un frigorífico, cuyas cosechas quedan destrozadas, en ocasiones con miles de muertos (¿o no nos acordamos del gran tsunami que asoló tierras indonesias no hace tanto?)… (Y todo esto hablando sólo de fenómenos naturales y sin tener en cuenta las guerras y conflictos causados por el hombre: véase el caso Palestina) ¿Cómo se puede decir que no se puede vivir por no tener electricidad tan sólo durante un par de días? ¿Es que no aprendemos nada de las desgracias que nos pasan? ¿Por qué no aprendemos a valorar de una vez lo que tenemos?
Es muy fácil preocuparse cuando los efectos recaen sobre nosotros y los que nos rodean, pero nadie se preocupa por el resto del mundo. Sin embargo, curiosamente siempre pretendemos que cuando algo malo nos pase a nosotros todos acudan en nuestra ayuda. Pero digo yo que… para recibir, ¿primero habrá que dar, no? Al menos eso sería lo justo…, creo yo. ¿Cómo podemos ser tan insolidarios? ¿Por qué siempre nos empeñamos en que el mundo gire exclusivamente a nuestro alrededor?
Por otra parte, es hora de darse cuenta de que la naturaleza es más fuerte que nosotros y que, al igual que ella nos ayuda a sobrevivir, también es la que más rápidamente nos puede destruír. Y cuanto más sigamos destruyéndola, más pronto sus efectos recaerán sobre nosotros. ¿No deberíamos empezar a plantearnos usar a la naturaleza en nuestro beneficio sin dañarla o destruírla? ¿No deberíamos aprender a vivir en simbiosis mutualista con el entorno que nos rodea? Porque ya está bien de seguir siendo unos parásitos… Porque al igual que todo organismo intenta deshacerse de los parásitos que se intentan aprovechar de ellos, a este ritmo, la naturaleza también se acabará deshaciendo de nosotros. Y sino, tiempo al tiempo.
P.S. Fotos cedidas por Maite López. Muchas gracias Maite por subirmelas al tuenti (y espero que no te moleste que las haya utilizado).
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NO SOMOS CONCIENTES DE LO QUE ESTAMOS HACIENDO Y DE LAS CONSECUENCIAS QUE ESTAMOS PAGANDO. EL EQUILIBRIO DE LAS ESPECIES TIENE QUE SER MEDIDO CONSTANTEMENTE EN EL MAR Y TIERRA PARA PODER PRESERVAR DE ESTA FORMA LA SALUD DE LOS HABITANTES Y DEL PLANETA MISMO. NO OLVIDEMOS QUE SOMOS CREACIÓN Y NO CREADOR, LAMENTABLEMENTE NOS CUESTA MUCHO ACEPTAR Y APRENDER QUE DESTRUIR LA NATURALEZA ES DESTRUIRNOS A NOSOTROS MISMO. HACERLO ES SUICIDA. CADA ANIMAL, CADA INSECTO, CADA PLANTA TIENE SU RAZON DE SER Y SU FUNCIÓN REGULADORA.
Comment by PATRICIA — March 25, 2009 #